Esta es la forma más precisa. Buscá un anillo que te quede cómodo en el dedo donde quieras usar el nuevo.
Tomá una regla y medí el diámetro interno del anillo (solo el espacio vacío, sin contar el metal).
Anotá cuántos milímetros mide. ¡Un solo milímetro hace la diferencia!


Podés medir el contorno de tu dedo con un papel:
Envolvé el dedo con el papel (sin apretar demasiado), marcá donde se cruza. Y por ultimo estirá el hilo sobre la regla y mirá los centímetros.



Una vez que tengas la medida en milímetros, comparala con nuestra tabla:
